No soy crítico teatral, tampoco veo todos los espectáculos que se ofrecen en Madrid. Pero la mayor parte de las veces que asisto a uno, la conclusión es similar: aburrimiento, desinterés, sensación de que lo que veo ya lo he visto. Y esto ocurre no sólo en Madrid, también en otras ciudades,

¿Por qué?

Me pregunto ¿por qué? No es que no haya medios o tradición teatral, hay multitud de espectáculos sobre distintos temas, adaptaciones de clásicos, obras contemporáneas, nuevos textos, hechos por directores nuevos o experimentados.

La crítica

Para parte de los críticos los nuevos textos son muy buenos, los espectáculos soberbios, los directores, por su parte, se felicitan unos a otros y los actores, tal vez los más desconcertados en medio de este desaguisado……. se miran sin saber muy bien qué pensar…por donde huir. Si uno no leyera el programa y no supiera quién dirige, en buena parte de los casos no podría adivinar quién es el responsable de esa puesta: pareciera que todos dirigen igual.

Pregunta

El  resultado es siempre el mismo: un público que entiende poco, aplaude a rabiar, y en fin, una velada que pronto se olvida para volver a la rutina.

¿Dónde ha quedado la magia del teatro? ¿Quién es capaz de llevarnos a un mundo que no se parezca al de todos los días?

Pregunta sin respuesta.

 

(Imagen: Tadeusz Kantor)