EL ESTILO
Peter Brook escribió en algún sitio que una de las peores cosas que le puede pasar a un creador es intentar tener un estilo propio.
¿Qué quiere decir esto? ¿Acaso no reconocemos un cuadro de Van Gogh apenas le echamos un vistazo, o una película de Fellini o de Bergman a los pocos minutos de comenzar a verla?
Creo que se trata de algo distinto. Una cosa es tener inevitablemente un estilo, otra es intentar repetirnos cuando algo que hemos hecho ha salido bien, o ha tenido aceptación. Esto no es fácil, y posiblemente cualquiera que escriba, pinte, componga música, o dirija teatro se encontrará ante la disyuntiva de ir hacia lo que sabe que funciona o bien optar por aquello que una voz interior le impulsa a hacer. Aunque esa misma voz le susurre que eso es peligroso. En el fondo las opciones son claras: éxito o riesgo.
PICASSO
Un ejemplo interesante es Picasso. Pasó por todos los estilos, incluso antes y después de revolucionar la pintura con el cubismo. Cuando sus seguidores se admiraban de las nuevas formas, Picasso ya estaba investigando un nuevo camino. Por eso dijo en una ocasión: “Yo no busco, encuentro”.
